MailDog es la infraestructura de correo para negocios y agencias que ya no quieren pagar por separado la confirmación de un pedido, la campaña del mes y, ahora, el mensaje que su asistente de IA necesita mandar en su nombre.
Una para confirmaciones y recibos. Otra para las campañas del mes. Una tercera porque la primera no deja que el equipo diseñe sin escribir código. Y ahora, una cuarta pregunta que ninguna de las anteriores responde: ¿qué hace tu producto cuando quien necesita mandar un correo es un agente de IA, no una persona?
Confirmaciones, recibos, alertas. El correo que tu producto manda automáticamente y que no puede fallar ni llegar tarde.
Campañas y boletines a tu lista, con baja de un clic y supresión real — no un "unsubscribe" decorativo.
Una herramienta que tu chatbot o tu asistente puede invocar para mandar correo en tu nombre, con un humano en el control cuando importa.
No es un intermediario que reenvía a otro proveedor. Es la capa completa: aislamiento por negocio, cumplimiento incorporado, y un contrato pensado desde el día uno para que un agente de software lo use tan bien como una persona.
Cada cliente tuyo tiene su propio contenedor: su reputación, su lista de supresión y sus métricas no se mezclan con las de nadie más. Lo que hace un negocio no le pasa la factura a otro.
Baja de un clic (RFC 8058) desde el primer correo. Nadie tiene que acordarse de ponerla: viene puesta.
Arma un correo con los mismos bloques con los que armas una página, y que sobreviva a Outlook. Sin depender de un framework de frontend concreto.
Aperturas, clics, rebotes y quejas de tus tres canales —transaccional, marketing y agentes— en un mismo lugar, con vocabulario propio y no el de un proveedor de turno.
El mismo contrato sirve para 50 correos al mes y para 5 millones. Cuando tu volumen cambia de orden de magnitud, cambia el motor de abajo — no tu código.
Sin escalones de "hasta X contactos" que te obligan a pagar de más por gente que ya no te responde. El costo sigue tu volumen real.
La mayoría de las plataformas de correo se construyeron para que las use una persona con un teclado. MailDog está pensado desde su arquitectura para que también las use un agente de software, sin que eso signifique perder el control de quién manda qué.
No compite en quién manda el correo más bonito. Compite en quién sabe, en todo momento, quién lo mandó y por qué.
| MailDog | Plataforma de marketing tradicional | |
|---|---|---|
| Transaccional y marketing en un solo lugar | ✓ | Casi siempre por separado |
| Aislamiento real por negocio o cliente | ✓ | Suele compartir reputación |
| Herramienta pensada para que la use un agente de IA | ✓ | No fue diseñada para eso |
| Baja de un clic desde el primer correo | ✓ | Depende de que la configures bien |
| Cobro por lo que realmente mandas | ✓ | Escalones por "contactos", uses o no la lista |
Sí, para los tres trabajos que hace: transaccional, marketing y ahora agentes de IA. Está pensado para que muevas todo tu correo a un solo lugar, no para sumarse como una herramienta más.
No, y esa es la idea central del diseño. Todo envío de un agente queda registrado por separado, con límites y reglas de aprobación que tú defines antes de que exista un solo correo enviado. Ver Correo para agentes de IA.
Estamos en acceso anticipado y la tabla de precios se está terminando de calibrar. El principio ya está decidido: pagas por lo que mandas, no por escalones de contactos que no reflejan tu uso real. Ver Precios.
No. El editor de plantillas se arma con bloques, igual que un constructor de páginas. Programar solo hace falta si quieres invocarlo desde tu propio backend o desde un agente.
Sí — es uno de los casos que más nos importa. Cada cliente de la agencia queda aislado en su propio contenedor de reputación y métricas.
Estamos dando acceso anticipado a un grupo pequeño de negocios y agencias. Escríbenos y te decimos si tu caso encaja.
Escríbenos: hola@maildog.mx